Las fiestas más maravillosas tenían lugar en su soberbia mansión de Long Island
porque jamás sacia ni desencanta
¿Se trata de una simple moda -una más- que pasará sin dejar huella en nuestra sociedad o refleja quizás una carencia de la civilización científica y técnica
mientras rememoran algunos de sus logros más cuestionables
FARABEUF /CPO SPINNEY LAURA Las fiestas más maravillosas teníanEn Cuentos reunidos, Amparo Dvila, galardonada con el Premio Xavier Villaurrutia en 1977, suma a su enigmtica y abundante narrativa, Con los ojos abiertos, libro indito, con el que reafirma ese rigor en la prosa y el cuidado de la forma, atributos inseparables de su singular literatura. Casi de la mano de sus personajes, los lectores realizarn un viaje nico, especial, inolvidable, gracias a la prodigiosa memoria de una de escritoras ms peculiares.